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Mucho se especula sobre el verdadero alcance que pueda tener la mediación del presidente Hugo Chávez en el tema del Intercambio Humanitario, que ponga en libertad a casi medio centenar de secuestrados. Y se especula mucho porque, desde hacía tiempo, no aparecía una figura de tanto peso político interesada en este asunto y que tuviera la confianza de las dos partes en conflicto: el Presidente Uribe y el secretariado de las Farc.
Sin desconocer la trascendental ayuda del presidente Nicolas Sarkozy, de Francia, Chávez tiene más soluciones para ofrecer a este problema colombiano. Empezando por el ofrecimiento de un territorio en su país –que ya hizo- para concretar una negociación o recibir a un emisario de las Farc, como se rumora puede suceder en los próximos días.
De otro lado, esta guerrilla ve con simpatía la ideología de Chávez, sin que esto signifique una identificación del Presidente venezolano con los miembros del Secretariado. Y una diferencia sustancial entre Chávez y Sarkozy: el apoyo del primero no tiene que ver únicamente con el caso de Ingrid Betancourt, como sí lo es para el segundo.
Esperanzas hay muchas. Los familiares de los secuestrados ven una nueva luz para tener a sus parientes de vuelta. La pregunta es si Chávez es la llave maestra para entrar a la impenetrable -e inamovible- posición que han mantenido las Farc por años. Si Chávez conseguirá convencer al presidente Uribe de acceder a algún pedido que hagan las Farc cuando se reúnan con el mandatario en Venezuela.
Ya Chávez le dijo al presidente nicaragüense Daniel Ortega: “me metí en camisa de once varas”. Y en verdad lo hizo. Lo hizo porque muy seguramente la decisión que tomó de mediar en un acuerdo humanitario lo hará también asumir los eventuales fracasos que se presenten en este proceso.
En efecto, Chávez abrirá bastantes puertas: las del exterior para buscar aliados, las de su país para negociar allí un acuerdo, las del Palacio de Nariño, e incluso, las de la hermética selva en donde quiera que esté escondido Manuel Marulanda. Las que no sabemos si consiga abrir son las de la libertad para los secuestrados. Porque tampoco le corresponde.